viernes, 5 de marzo de 2010 | By: Nerea Uzquiano

La chica de la luna

¿Por qué he de subir
Adonde mi mente no llega?
Me gusta la luna solitaria,
No como la azulada tierra.

En algún lugar lejano,
Rocoso y de nombre olvidado,
Vivía una vez una chica
Que convivía con los marcianos.

¿Por qué he de llegar
Adonde no alcanzan mis manos?
Si está tan lejos y difuso,
Será para no alcanzarlo.

En la luna sonriente,
En la cara olvidada,
La sombría y solitaria,
Vivía una chica, sola y enamorada.

¿Por qué he de luchar
Por lo que no consiguen mis armas?
Se está aquí muy bien,
Aunque esté perdida y olvidada.

En la luna taciturna,
Miembra de la vieja tripulación,
Vivía una chiquilla
Que ya no creía en el amor.

¿Por qué he de olvidar
Lo que quiere mi corazón?
Por que él sea malo,
¿Me tiene que esperar algo mejor?

La chica estaba enamorada
De una bestia sin corazón.
¿Cómo lo haría ella
Para olvidarlo sin perdón?

Porque yo esté solita
No quiero comprensión.
Yo le quiero mucho,
Pero, ¿él me quiere? A lo mejor…

Perdona, chiquilla tonta,
Soy yo, el narrador.
Él te odia y siempre
Te dirá que no.

Entonces, ¿qué es lo que
Debo hacer? ¿Lo mejor?
Lo mejor es el olvido,
Inténtalo y no sentirás amor.

Pero si es eso lo que siento,
Eso y algo de rencor.
Si no puedo olvidarle,
¿Qué haré yo?



Solo la luna, las estrellas
Y el pobre narrador
Fueron partícipes de
Ese suicidio por amor.



Adiós luna,
Adios narrador.
Adios chiquilla
Tonta. Adios.

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