jueves, 28 de octubre de 2010 | By: Nerea Uzquiano

Mis viejitos

Por qué... la vida a veces es tan cruel,
o tal vez la gente lo es también?

No puedo concebir ver aquellos
ancianos desdichados, con los
sueños apagados.
¿Qué son, díganme qué son para
los demás?

Estas personas olvidadas,
olvidadas de sí mismas; cuando
podrían disfrutar de sus últimos
años que ya les quedan, y no hacerlos
infelices, sin nadie por quien amar,
y tener como recompensa, una

muerte mal asumida.
¿Quiénes son esos ancianos, quiénes?
¡Que culpa tienen de serlo!

Durmiendo como un perro en
una caja de cartón mojado, comiendo
miserias. Y esperándolos a que dejen de
jorobar. Atendidos tan mal, como si
fuesen culpables de su propia vejez.
¿Por qué esa frialdad?

Ellos también son personas, con los
mismos derechos, esos que merecen
del bienestar, atender y vivir.
Las preguntas no terminarán hasta

hacer justicia verdadera, de esos
derechos humanos olvidados, ignorados.
Les escribo a asas personas que son
hijos en su mayoría y les reprocho su

hecho criminal, más, su pueril razonamiento:
"Los Geriátricos son un buen hogar
para los abuelos."
¡Mentiras!

Tal vez algunos contados con los
dedos de una sola mano.
Siento esto y me causa dolor ajeno,
por ser Humano, y tener sentimientos.

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