domingo, 10 de abril de 2011 | By: Nerea Uzquiano

Siempre a tu lado

Vida mía, que tormento es tratar

de dormir con la piel carcomiéndome.

Me acuesto y cierro mis ojos porque así es como logro

retener más tu cuerpo en mi pensamiento.

Te imagino tan real que te acercas a mí despacio

Siento tu peso entrar en mi cama y

tus manos deslizar la ropa.

Como si leyeras mi mente

me despojas de la ropa que cubre mi cuerpo

desnudas mi ser despacio, torturándome hasta enloquecer.

Tocaste puertas que jamás pensé abrir.

Te imagino tan real que, al estar encima de mí,

puedo sentir tu respiración y escuchar cómo se agita rápidamente.

Al calor de tu cuerpo estiro mis manos para alcanzar tu rostro,

para recoger tu cabello que cae sobre el.

Sin querer rozo tus mejillas, ásperas por la excitación,

que no me queda más, que tocarlas para traerte…

besarte hasta que me duelan los labios.

De mis ojos escapa una lagrima y todavía escucho cuando me decías: “No llores peque”.

Te amo tanto que el estar contigo es lo más

hermoso para mí, acariciarte sin que pienses en el final,

besarte sin que imagines si es real.

Nuestros cuerpos podrán estar separados

pero nuestro amor nos mantiene juntos,

Siempre juntos aun estando lejos.

Así como tu amor lo tengo aquí,

el mío está contigo,

pues al cerrar mis ojos cuando te pienso,

el recuerdo me trae las emociones

vividas, que jamás olvidare.

Donde me vaya tu iras también,

cuando duerma dormirás conmigo,

porque siempre estaré contigo mi amor.

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