viernes, 18 de enero de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Estoy tan cansada


Dicen que el tiempo pasa y todo lo cura. Es mentira. El tiempo no cura nada. Aprendes a vivir vacía, sin ganas, pero el dolor se mantiene.

Intentas mirar adelante, pero según pasan los días, te das cuenta que lo único que haces es disimular, fingir para el resto que estas bien. En mi caso creo que he fingido estar bien tantos años, que ya es parte de mí.

He intentado retomar mi vida anterior, volver con las mismas personas que hablaba antes y no puedo. Me recuerdan todo lo que ha pasado y no puedo estar con ellos.
Se que es injusto porque todos han intentado ayudarme, pero no puedo. Es como que mi mente intenta cerrarles el paso.

Se me mezcla la tristeza, la falta de ganas de seguir, con una inmensa rabia por lo que ha pasado.

Si es verdad eso que dicen, que en cada vida pagas lo que has hecho en la anterior, yo en la anterior debí ser la peor persona que existía, porque en esta lo estoy pagando cada segundo.
Si hago un balance de mi vida… ni yo misma entiendo que es lo que me hace seguir adelante, porque no tiro ya la toalla y termino con tanta miseria.

Muchos me volveréis a decir. Porque eres muy fuerte… Mentira, no lo soy. Eso también es parte de la careta con la que he vivido todos estos años.
¿Qué me ha tocado perder mucho y pelear cada minuto de la vida? Sí, pero las ganas de levantarte también se terminan y llega un día que quieres permanecer sentada para siempre.

Creo que para mí, ese día está llegando. Y si no ha llegado ya, creo que no es por valentía… sino por cobardía. Porque para decir, hasta aquí… hay que ser mucho más valiente que para seguir arrastrándote por la vida.

Estoy cansada, cansada de luchar para nada, cansada de llorar todas las noches, cansada de ir perdiendo todo por el camino, estoy… cansada.

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