sábado, 18 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano

El tontin al que primero le adelgazo el cerebro...


Hay unos tipos de gente curiosa por el mundo. Los que me conocéis sabéis que me gusta mucho observar el comportamiento humano, tan irracional como el de cualquier animal.

Hoy os hablo de un tipo de personaje. Típico niño gordito, sin amigos al que en el colegio hacen bulling.
Todos hemos tenido un niño similar en nuestros colegios y en el peor de los casos, a alguno le habrá tocado ser ese niño.

Bueno ese niño va creciendo y aquí es donde tendrá dos opciones a escoger. Intentar hacerse un hombre, conocer gente por sí mismo, empatizar con la gente que tenga su mismo problema, etc. o escoger otra vía.
La de la mezquindad.

Vamos con los que escogen esa otra vía.

Estamos en el niño gordito, que está solo y que va creciendo. Llega a la adolescencia, sin amigos, sin saber lo que es tratar con una jovencita y sus complejos empiezan a materializar una personalidad mezquina en su interior. Solo que como está solo y tiene miedo, aun la tendrá que ocultar.

Este jovencito gordo, con acné y sin amigos, se junta con otro reprimido, subdesarrollado, con poca capacidad intelectual y varios años más joven.

Juntos se montan su mundo paralelo donde creen ser alguien, mientras uno intenta ir de inteligente, el otro es más veloz que Usain Bolt.
Ellos realmente creen ser alguien mientras quien les escucha, ríe con sus ocurrencias y cuentan sus supuestas hazañas como si de un chiste se tratara.

Estos jovencitos, que cada vez lo son menos, por fin encuentran un lugar donde poder desahogar todas sus frustraciones de su niñez… INTERNET.
Allí por fin pueden crearse la personalidad que les gustaría tener y que todo el mundo sabe, no tienen.

El jovencito gordo, decide que es hora de adelgazar y se pone a ello. Cuando lo consigue se cree un ser superior sin darse cuenta que del primer sitio que perdió peso fue el cerebro.
Y va como un pobre hombre llamando gordos a otros para intentar hacer ver que el ya no lo es… pobre infeliz nunca se dio cuenta que ese era el menor de sus problemas.
Y aquí es donde vemos la irracionalidad del animalico… ¿Cómo llamas gordo a nadie, cuando tu lo has sido y además suele ser genético, lo que significa que lo transmitirás a tus descendientes? ¿Cómo les vas sembrando que les hagan lo mismo que a ti en el futuro? Animalicos…

Y así son felices, pensando que en su mundo cibernético son alguien, intentado ser los más machos de un lugar que no existe, cuando en realidad nunca han sido nadie. Pasan los años…. Y siguen estudiando.
¿Después? Pues nada, llegaran a los 40 estudiando y contando unas trolas que no se cree nadie para intentar pensar que son algo :P y colorín colorado, este cuento ha acabado

6 comentarios:

Idoia dijo...

Lo primero es lo primero, ENHORABUENA que nos lo ha contado tu hermana.

Y tu ni un disgusto ¿Eh? Tu señala que le metemos al gordo. Ya sabes que somos peor que los gitanos.

Nerea Uzquiano dijo...

¡Esos gitanacos! jajajajajaja Gracias (y callaica :P), el exgordo a ti no te sirve ni de aperitivo :S
Prometo llamarte esta semana y te cuento.

Idoia dijo...

Le imagino dándo zanahorias al niño para merendar y me dan mas ganas de meterle ¿De donde es? Que tengo mucho tiempo libre.

Nerea Uzquiano dijo...

claroooooooooooooooo como a ti y a Julen os hace falta mucho para "meterle" a nadie la culpa va a ser mía jajajajajaja Si estáis sin civilizar ¡barbaris! jajajaajaj

Cris y mis "e-utopias" dijo...

Tu a criar bollicaos rellenos de chocolate!!! Hay un refrán que sirve para muchos...
"No hay peor amo, que él que ha sido criado"

Nerea Uzquiano dijo...

siiiiii jajajajajajaja

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