viernes, 12 de julio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Mi reflexión del "Caso Bretón"

Lo primero quiero aclarar que en ningún caso, esta opinión que quiero plasmar aquí, es una defensa hacia Bretón. Todo lo contrario. Me provoca un profundo asco y si ha matado a sus hijos, desearía que lo tirasen a la cloaca más profunda.

Mucho antes de comenzar el juicio, toda la sociedad tenía claro que Bretón era culpable. Era imposible que nadie dudara. No porque la “justicia” así lo decidiera, sino porque las Susana Griso y Ana Rosa Quintana del momento, así lo habían juzgado.

No sé hasta qué punto, en un país de “vecinas chismosas”, como en el que vivimos, un juicio con jurado popular es realmente justo. Tengo serias dudas. Y no son dudas infundadas de la nada.

Recuerdo el triste caso de Rocio Wanninkhof. Recuerdo como todas las televisiones nos anunciaron la culpabilidad de Dolores Vazquez. Me vienen a la mente vecinas que decían haber visto a esta señora apuñalar fotografías de la joven, etc.
Una vez más nadie dudamos de la culpabilidad de esta. Fui juzgada por un jurado popular y con un fiscal cuya mayor labor se centro en descalificar a Dolores Vazquez por homosexualidad. La señora Vazquez, como no, fue encontrada culpable para jolgorio de todas las televisiones.
Tuvo que morir otra joven, Sonia Carabantes, para detener al verdadero asesino y que Dolores Vazquez, tras 15 meses en prisión, de destrozar su nombre y su vida… fuera puesta en libertad.
¿Quién le devuelve su vida? Nadie. Todos recordamos su rostro que fue paseado por todas las televisiones

No es el único caso que recuerdo. Me viene también un chico canario al que acusaron de maltratar a una niña de tres años, hija de su pareja sentimental. Todo un fin de semana destrozaron su imagen y fue tratado como un perro. Dos días después confirmaron que no había habido ningún maltrato y todo se había debido a un error medico.

Y eso es lo que me preocupa de este caso. Que no creo que haya sido juzgado por un jurado popular, sino por el Programa de Ana Rosa y las mañanas de la Uno.
¿Acaso podía haber en ese jurado una sola persona que no estuviera influenciada por lo dicho en las televisiones? No.

¿Para que pagamos a jueces, fiscales, instituciones, etc.? ¿Para que juzgue mi vecina del quinto que todas las mañanas ve a Ana Rosa y la considera una hija más?
Vale que la justicia en España, no sea precisamente un ejemplo, pero al menos se supone que los jueces están preparados para juzgar, sin dejarse influenciar por elementos externos y que tienen los conocimientos, de los que no disponemos los demás, para poder juzgar hechos probados y no basados en sentimientos.


Después de esta reflexión, sigo pensando que los jurados populares son un gran error y más en casos tan mediáticos en los que es imposible no influenciarse por lo que escuchas. Solo espero que cuando lleguen los recursos, que llegaran, no nos llevemos una sorpresa y todo se haya basado en hechos reales y probados. 

2 comentarios:

Cris y mis "e-utopias" dijo...

Pienso igual!!!

Opiniones incorrectas dijo...

Yo el caso Wanninkhof lo dejaría de lado por cosas que no puedo contar, para mí en ese caso el primer juicio fue el válido.
Estoy completamente en contra de los jurados populares. Bretón ya estaba condenado antes de que empezara el juicio.
En el caso de Nagore Laffage, el jurado popular fue más benevolente con él de lo que se ha sido con Calcaño, porque les conmovieron las lagrimillas del prenda y consideraron que Nagore "era muy ligona". Habiendo cuerpo inclusive y confesión, le cayeron ocho años menos que al otro.
Mi opinión sobre este caso no la digo porque me cierran el blog jajajajajaja ya puse parte de ella en FB y lo tengo manga por hombro.

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