lunes, 27 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano
martes, 21 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Cada día sin ti, es una eternidad

El día que naciste fuiste una bendición para mi. 
Cuando te vi me llenaste de una gran sonrisa. 
 Me iluminaste un camino de alegría. 
Tu fuiste mi mayor orgullo. 
 Quiero pensar que me esperas en un lugar mejor. 
 Que eres un ángel, que no conoce la maldad del mundo. 
Mi ángel guardián, que siempre estará a mi lado. 
 Cuando mire las estrellas siempre pensare en ti. 
Mi querida hija, que el camino que te hace falta por recorrer 
 sea tan bonito e iluminado como tu me iluminaste a mi. 
 Es muy difícil pensar que ya no estas conmigo. 
 Ojala pudieras estuvieras un minuto mas para decirte cuanto te quiero. 
 Mi única ilusión es que vuelvas conmigo para besarte 
pero se que ahora es un sueño inalcanzable mi querida hija. 
 Pero esto no es un adiós, sino un hasta luego. 
Me despido de ti, diciéndote cuanto te quiero
Esta noche serán 5 meses sin ti.
lunes, 20 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Trece



 La felicidad te busca cada día, no la esquives
te invita a saborear todos los momentos en serenidad

a veces, aunque la esquivas te encuentra
y cuando te encuentra no la dejes escapar…

sábado, 18 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano

El tontin al que primero le adelgazo el cerebro...


Hay unos tipos de gente curiosa por el mundo. Los que me conocéis sabéis que me gusta mucho observar el comportamiento humano, tan irracional como el de cualquier animal.

Hoy os hablo de un tipo de personaje. Típico niño gordito, sin amigos al que en el colegio hacen bulling.
Todos hemos tenido un niño similar en nuestros colegios y en el peor de los casos, a alguno le habrá tocado ser ese niño.

Bueno ese niño va creciendo y aquí es donde tendrá dos opciones a escoger. Intentar hacerse un hombre, conocer gente por sí mismo, empatizar con la gente que tenga su mismo problema, etc. o escoger otra vía.
La de la mezquindad.

Vamos con los que escogen esa otra vía.

Estamos en el niño gordito, que está solo y que va creciendo. Llega a la adolescencia, sin amigos, sin saber lo que es tratar con una jovencita y sus complejos empiezan a materializar una personalidad mezquina en su interior. Solo que como está solo y tiene miedo, aun la tendrá que ocultar.

Este jovencito gordo, con acné y sin amigos, se junta con otro reprimido, subdesarrollado, con poca capacidad intelectual y varios años más joven.

Juntos se montan su mundo paralelo donde creen ser alguien, mientras uno intenta ir de inteligente, el otro es más veloz que Usain Bolt.
Ellos realmente creen ser alguien mientras quien les escucha, ríe con sus ocurrencias y cuentan sus supuestas hazañas como si de un chiste se tratara.

Estos jovencitos, que cada vez lo son menos, por fin encuentran un lugar donde poder desahogar todas sus frustraciones de su niñez… INTERNET.
Allí por fin pueden crearse la personalidad que les gustaría tener y que todo el mundo sabe, no tienen.

El jovencito gordo, decide que es hora de adelgazar y se pone a ello. Cuando lo consigue se cree un ser superior sin darse cuenta que del primer sitio que perdió peso fue el cerebro.
Y va como un pobre hombre llamando gordos a otros para intentar hacer ver que el ya no lo es… pobre infeliz nunca se dio cuenta que ese era el menor de sus problemas.
Y aquí es donde vemos la irracionalidad del animalico… ¿Cómo llamas gordo a nadie, cuando tu lo has sido y además suele ser genético, lo que significa que lo transmitirás a tus descendientes? ¿Cómo les vas sembrando que les hagan lo mismo que a ti en el futuro? Animalicos…

Y así son felices, pensando que en su mundo cibernético son alguien, intentado ser los más machos de un lugar que no existe, cuando en realidad nunca han sido nadie. Pasan los años…. Y siguen estudiando.
¿Después? Pues nada, llegaran a los 40 estudiando y contando unas trolas que no se cree nadie para intentar pensar que son algo :P y colorín colorado, este cuento ha acabado
martes, 14 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano
martes, 7 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano
domingo, 5 de mayo de 2013 | By: Nerea Uzquiano

En tu día, solo quiero hacerte una petición ama


Hace ya muchos años que este no es un buen día para mi ama, tú lo sabes. Este año… es aun peor.
Tú sabes lo que ha pasado. Tú no estás y mi niña tampoco.
Cuando tú te fuiste, fue un dolor tan grande, que pensé que nada podía doler mas. Pero no era verdad.
Hoy tengo tu imagen, cuando murió mi hermano, apoyada en aquel nicho, totalmente rota. Aquel día pensaba que sabía lo que sentías, no lo sabía. Solo tú podías saber el dolor que se siente ante la pérdida de un hijo.

Mi niña vivió solo 15 días, pero nada cura el dolor de verla sin vida, aquel día algo se me rompió dentro, se quedo como un vacio que es imposible llenar, que nunca llenare.

Esos 15 días, pegada a aquella incubadora, esperando que se diera el milagro de que mi niña pudiera aguantar, supe que es ser madre y lo que duele serlo.

No puedo explicar lo que sentía cuando ponían el cartel de no pasar, el miedo de que mi niña no estuviera bien, cuando veías a todos los médicos junto a su incubadora.

El dolor cuando nos dijeron que estaba tan mal. Sentir que con ella se te va tu vida. Suplicar y rezar como nunca en tu vida rogando que te lleven a ti pero que la dejen a ella.

Nadie escucho mis suplicas

Es la primera vez que escribo sobre ella, desde que se fue, casi nunca hablo sobre ella. No sé porque es algo muy mío.

Pero ella no se merece que no hable de ella, porque con lo pequeñita que era, no sabes lo que peleo por salir adelante. Todos los médicos estaban sorprendidos por la fuerza que demostraba y las ganas de vivir que tenia. Pero sus pulmoncitos no estaban listos y no pudieron aguantar.

Pero ella no se rindió en ningún momento, peleo por vivir más de lo que la mayoría hemos peleado en toda nuestra vida.

Creo que la noche que se fue, ella lo sabía. Porque ese día nos abrió los ojitos y nos miro. Ese día le agarro el dedito a su padre. Fue como si lo supiera y quisiera despedirse.

Me da mucha pena que no os conocieras porque en lo luchadoras os parecíais mucho. Era tu nieta Lucia, ama y sé que hoy está contigo. Así que solo te pido una cosa, cuídamela ama. Cuídamela hasta que me reúna con vosotras y la pueda cuidar yo.