domingo, 30 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

LAS LAGRIMAS DE ANA (CAPITULO 3)

CAPITULO 3


Aquella noche todo comenzó según estaba planeado.

Mis padres habían alquilado un local de moda para la fiesta y estaban invitados todos mis amigos de la alta sociedad barcelonesa.

Recibí a mis invitados como una verdadera anfitriona. Las clases de protocolo fueron de gran ayuda.

Mis amigas, Alicia y Clara fueron las primeras en llegar, estaban tan emocionadas como yo.

No paso mucho tiempo antes de que gran montaña de regalos se apilara en una esquina.

No me molestaba en abrirlos, estaba tan acostumbrada a recibirlos que sabía que nadie me sorprendería. Total ya había recibido el regalo que mas deseaba, el Porche. Así que tampoco tenía mucho interés em aquellos paquetes. Ya los abriria en otro momento una de las chicas de servicio.

Eran ellas las que seleccionaban lo que pensaban que me quedaria y lo que no se enviaba a algún orfanato de la ciudad.
Prácticamente todos los regalos terminaban en algún orfanato.

Algún día, recordaría todos aquellos regalos que ni tan siquiera llegue a ver. Regalos que seguramente tendrían el valor suficiente para poder comer una semana.

Según transcurría la noche y pese a que me lo estaba pasando bien, una furia se iba apoderando de mi ¿Dónde estaba Mario? ¿Cómo se atrevía a no venir a mi fiesta?
No  me podía creer que Mario, me hubiese dado plantón en un día como ese, algo le debía haber sucedido.

En ese momento entro por la puerta, era claro que venía de una pelea. ¿Mario? Imposible. Mario jamás peleaba.
-          ¿Qué ha ocurrido? – Le pregunte preocupada
-          Han intentado robarnos.
-          ¿Pero estáis bien?
-          Si, y no han podido llevarse nada.
-          Bueno cariño, vamos a olvidarlo que hoy es mi fiesta.
-           
En ese momento ni me di cuenta de lo superficial que sonaba. Ni me había preocupado por cómo se sentía Mario, solo me importaba que siguiera la fiesta y que el ambiente no se estropeara con algo así.

Mario tampoco me reprocho mi egoísmo, me sonrió y acepto la bebida que le ofrecía.

La fiesta transcurrió sin más sobresaltos. Reímos, bailamos y bebimos hasta altas horas de la madrugada.

Sobre las cuatro de la madrugada, salí a dar un paseo por la playa. Cuando llevaba un rato allí, Mario salió a buscarme.

-          ¿Qué haces aquí sola Ana?
-          Solo he salido a tomar un poco el aire
-          ¿Por qué no me has avisado?
-          Mario, me apetecía pasear un poco sola
-          Sabes que no me gusta que estés sola a estas horas, no sabes con quien podrías encontrarte.
-          Pues según parece solo contigo. Dame un poco de espacio por favor, necesito estar sola de vez en cuando.
-          Muy bien, pero hazme el favor de no tardes mucho en entrar.
-          No te preocupes, solo estaré un rato y volveré a la fiesta. No te enfades. – Le dije dándole un beso para que no se enfurruñara.
-           
Mario se fue hacia la fiesta no sin antes mirarme con desaprobación.

Seguí paseando por la playa y yo misma me regañe por mi actitud con Mario. A veces no entendía que diablos me pasaba.

Tenía una vida que cualquiera envidiaría, unos padres que me adoraban y consentían en todo lo que pedía.
Unas amigas que siempre estaban a mi lado y dispuestas a recurrir en mi ayuda cuando así lo solicitaba y un novio guapo y exitoso que daba su vida por mí. Aun así no estaba satisfecha. Parecía que nada me bastaba, que nada era suficiente para mí.

No sé en qué momento me di cuenta de que algo iba mal, pero un fuerte escalofrió recorrió mi cuerpo y me aviso del peligro.

Algo estaba a punto de suceder y debía volver a la fiesta.

Fue entonces cuando me di cuenta de que me había alejado más de lo que debía.
Me encamine hacia la fiesta acelerando mis pasos, pero sabía que no estaba sola. Sabía que aunque intentaba alejarme alguien se acercaba de manera peligrosa hacia mí.

Intente correr pero una pequeña rama se interpuso en mi camino y caí.
Entonces escuche su voz:

sábado, 29 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

LAS LAGRIMAS DE ANA (CAPITULO 2)

Las lagrimas de ANA
  
CAPITULO 2

Mi diecisiete cumpleaños. Me desperté sabiendo que hoy sería el día que marcaría el resto de mi vida.

Me levante feliz. Tenía tantas cosas que hacer…

Ese día había quedado con mis amigas. Íbamos a ir de compras para la fiesta que había organizado por mi cumpleaños.

-          Buenos días Ana
-          Buenos días mama
-          ¿Vas a salir?
-          Sí, he quedado con las chicas para ir de compras.
-          ¿Para la noche?
-          Si
-          ¿Os portareis bien?
-          Claro mama. Ya sabes que Mario también viene.
Yo sabía que cuando le decía que Mario también venia, ella se quedaba más tranquila.
Confiaba totalmente en el. Mucho más que en mí. Era normal, porque Mario nunca había dado motivos para que no confiaran en el.

Era un chico responsable y atento.
Nunca dio problemas a sus padres, todo lo contrario. Yo estaba muy enamorada de el, a pesar de nuestras diferencias.

Éramos muy distintos y solía aburrirme mucho en su compañía. Es cierto que desde que le conocí había enterrado mi espíritu rebelde, o eso pensaba.

Tampoco mis amigas me llenaban. Teníamos mucha confianza y les tenía mucho cariño pero sus gustos y los míos eran muy diferentes.

Muchas veces me sentía fuera de lugar en mi mundo y entre mi gente. Era como si hubiera nacido en el lugar equivocado y en el momento equivocado.
Nunca me sentí parte de mi ambiente, siempre supe que mi lugar no era ese, era otro.

Pero hoy no iba a pensar en eso, hoy era la fiesta de mi diecisiete cumpleaños y era lo único que importaba.

Termine de desayunar me vestí y  me fui a saludar a mi padre a su despacho.
-          ¡Papa!
-          ¿Cómo está la niña de mis ojos?
-          Feliz esperando el regalo de mi papaíto.
-          Aun no está listo.
-          Papa, no me digas que no me has comprado nada… - Puse esos pucheros que a el tanta gracia le hacían.
-          Anda zalamera, vete a la entrada. – Le di un beso y Salí disparada en dirección a la entrada mientras el seguía mis pasos.
-          ¡Oh! Me encanta. – Grite al ver el flamante Porche negro brillante, que se encontraba en la  entrada.
-           
Pese a la alegría y la sorpresa que demostré, no era tal. Yo sabía que mi padre me regalaría el Porche porque se lo había pedido y nunca me había fallado en sus regalos.

Justo entonces vi llegar a mis amigas, Alicia y Clara, con las que había quedado para ir de compras.

Ambas miraron boquiabiertas el coche.

Las tres queríamos el mismo, pero a ellas aun no les habían complacido. Una vez mas era la envidia de ellas, a las cuales les fascinaba que mis padres me consintieran en todo lo que les pedía.

Sin demora nos subimos al coche y nos dispusimos a fundir mi tarjeta de crédito
.
Recorrimos las tiendas más exclusivas de la ciudad, nos probamos toda la ropa que quisimos y dejamos reservada la que más nos gustaba para que nos la enviaran a casa.

Paseamos por las zapaterías más caras en las que nos trataban como si fuéramos princesas. Era los beneficios de contar con una Visa sin límite de saldo.

Hicimos una parada en el salón de belleza, un salón al que pocas personas tenían acceso. Nos hicieron los tratamientos más innovadores, como si realmente lo necesitáramos.

Cuando estábamos agotadas, nos fuimos a comer a un conocido restaurante de la ciudad.
Tras decirle a la amable camarera lo que íbamos a comer y mientras bromeábamos sobre lo que haríamos esa noche, el crujir de una moto llamo mi atención.

En un primer momento el dueño de aquella moto no reparo en mi, estaba parado junto a una parada de autobús. Fije mis ojos en el, la verdad no se veía mucho y tampoco sé porque le miraba. Era una especie de curiosidad.

En ese momento el giro su cabeza y poso sus ojos en mi. Me dejaron helada. Era lo único que se le veía tras el casco.

El me recorrió con su mirada mientras yo me quedaba fija mirándole. Lo que más me impactaba era la lujuria que adivine tras esa mirada, lujuria con la que ninguno de mis amigos ni conocidos, se había atrevido a mirarme jamás.
-          Ana ¿Qué miras? – Me interrumpió Clara, una de mis amigas.
-          Nada.
-          ¿Quién será? – Pregunto Alicia, otra de mis amigas, a la que no le había pasado inadvertido el lugar hacia el que iba mi mirada.
-          No sé. – Respondí
-          Pues no parece que tenga mucho que ver en este barrio, será mejor que cuidemos de nuestras carteras. – Bromeo Clara.

Era cierto, su indumentaria y la persona con la que ahora se le veía hablando, no parecían tener mucho en común con esa zona de la ciudad.

Tras echar un último vistazo a Ana, arranco la moto y desapareció de la vista de las chicas.

-          En este barrio últimamente se ve gente poco recomendable ¿No crees Ana? – Pregunto Alicia mirándome de forma extraña.
-          Si, supongo que sí. – Respondí con vehemencia.
-          Bueno, sigamos con lo nuestro. – Cortó Clara alegremente.

Todas seguimos el cambio de conversación, que sugirió clara y en poco tiempo parecimos olvidarnos del extraño personaje de la moto.

Lo que no sabíamos era que ese no sería nuestro último encuentro con el, ni que iba a destrozar mi vida y la de las personas que me rodeaban.
Prologo:  http://nereauzquiano.blogspot.com.es/2013/06/las-lagrimas-de-ana-prologo.html
Capitulo 1: http://nereauzquiano.blogspot.com.es/2013/06/las-lagrimas-de-ana-capitulo-1.html
viernes, 28 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

LAS LAGRIMAS DE ANA (CAPITULO 1)

CAPITULO 1

Ana venia de una familia adinerada. Paso su infancia protegida por unos padres que la adoraban y jamás le negaron nada.

No porque fueran malos padres o se despreocuparan, sino porque desearon mucho a aquella hija que no llegaba. Pasaron muchos años hasta que el matrimonio consiguió hacer realidad su mayor sueño. Ser padres de una hermosa niña.

La pareja, exitosos empresarios textiles, sintieron que por fin la vida les premiaba con lo más preciado.

Aquello hizo que jamás pusieran límite alguno a la niña.
Que creció siendo una niña consentida y poco agradecida con lo que la vida le había dado.

Según llegaba a la adolescencia, Ana se fue haciendo una niña difícil y muy rebelde.

Los estudios le iban mal, pero sus padres seguían justificando su falta de interés por realizarse.

Profesores,  padres,… nadie tenía un control sobre Ana.
Ella misma se pregunta si fue aquella falta de control la que le hizo bajar a los abismos. Pero en realidad sabe que sería muy injusta con sus padres, su caída solo tenía un responsable.

Cada día sentía una necesidad mayor de conocer y experimentar cosas nuevas. Nada le parecía suficiente y así era presa fácil para cualquier degenerado que se cruzara en su camino.

Ana como todas las niñas de su edad y de su barrio, tenía a sus amigas desde niña, con las que se juntaba en el parque de la urbanización.

Sus amigas pese a pertenecer a familias de clase alta, eran diferentes a Ana. Ellas si conocían las limitaciones que les imponían.

Ana jamás entendió porque sus amigas no se revelaban contra los tiranos de sus padres, que las hacían volver temprano a casa y no las dejaban salir hasta que terminaban de estudiar.

Lógicamente sus amigas envidiaban la libertad de Ana. Envidiaban que sus padres confiaran tanto en ella. Pobres ilusas.

Según Ana crecía, la relación con sus padres y su círculo más cercano, se hacía más difícil.

Cuando Ana, cumplió los quince años, pareció que aquello iba a cambiar. Por primera vez, Ana comenzó a encarrilar su vida. Lástima que durara tan poco.

Ana puso sus ojos en Mario. Un joven estudiante perteneciente al círculo de Ana.

Mario era un chico, atento, estudioso, que se enamoro locamente de la alocada Ana.

Esto supuso una alegría para los padres de ambos. Se conocían hacía muchos años y les gustaba la idea de que sus hijos formalizaran una relación.

La mayor alegría fue para los padres de Ana, que por un tiempo vieron como dejaba a un lado sus locuras y como mejoraba en sus estudios gracias a la ayuda de Mario.

Durante un tiempo todo fue perfecto. Ana se veía feliz y enamorada y Mario solo tenía ojos para ella.

Ambas familias hacían planes para cuando los dos jóvenes fueran a la universidad.

Nadie podía imaginar el drástico cambio que darían sus vidas en poco tiempo.

Fue Mario el primero en observar los cambios de Ana. Enamorado como estaba de ella, sabía que esa ana fría, distante y cabizbaja… no era la verdadera Ana.

El amor no siempre es suficiente y pese a que Ana también estaba muy enamorada de Mario, nunca pudo confiar en el. Nunca pudo contarle que le estaba ocurriendo. De haberlo hecho… su vida no se hubiera convertido en el infierno que se convirtió.

También los padres de Ana notaron que algo le ocurría a su hija, pero supusieron que se debia a los problemas típicos de la edad. No pensaron que lo que estaba viviendo su hija, no tenía nada que ver con los problemas típicos de su edad.

Ese fue el comienzo de la caída de Ana, una caída en la que no tuvo ninguna cuerda  a la que sujetarse.


Todo cambió el día que Ana cumplió 17 años…
Se prohíbe su difusion
Prologo:  http://nereauzquiano.blogspot.com.es/2013/06/las-lagrimas-de-ana-prologo.html
jueves, 27 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

LAS LAGRIMAS DE ANA (PROLOGO)

PROLOGO

“Cruzó la calle mientras la lluvia caía sin cesar. No sabía cómo había llegado a aquel lugar, ni tan siquiera sabía dónde se encontraba.

Paró junto a la única farola que iluminaba la lúgubre calle. Miró a su alrededor y la imagen que observó le hizo temblar.

¿Cómo con su cultura, con una holgada situación económica, había terminado en los peores suburbios de la ciudad?

No entendía como se había dejado arrastrar a ese mundo tan alejado de su cuento de princesa, con el que soñaba hacia apenas unos años.

Se miró y sintió lastima de sí misma. Fue recorriendo aquella calle hasta que no pudo más y se dejo caer en un sucio banco.”

Fue allí donde yo la conocí. En ese mismo banco encontré unos ojos perdidos y un cuerpo inerte del que apenas salía un hilo de vida.

Me senté en aquel banco junto a ese cuerpo, al que no se podía llamar persona dado el estado en el que se encontraba.

Pasamos dos horas sin hablar, las dos observábamos el horizonte sin decir nada. Ni tan siquiera nos mirábamos. Yo sabía que ella era consciente de mi presencia, pese a que no me había dicho nada. Tampoco yo le dije nada, ni le ofrecí mi ayuda.

Mientras yo permanecía ensimismada en mis pensamientos,  el cuerpo me hablo: “¿No quieres saber porque estoy  aquí?”.

Por un momento dude, por su mirada perdida, si me había hablado. Me gire y la mire.

-          ¿Perdón? – Le dije sin estar segura de que me escuchara.
-          No es un lugar común para alguien como yo.
-          Todos tenemos una historia. – Le respondí.
-          Si. Eso es cierto. – Dijo volviendo a perder su mirada en el horizonte.
La miré y sentí que quería conocer su historia, quería saber que había llevado a aquella muchacha a ese estado tan lamentable ¿Qué hacía en un lugar así?

Al escucharla hablar, se notaba que no era alguien criada en la calle. Se le adivinaba una educación cuidada.
Incluso, si la miraba bien, su piel, bajo aquella suciedad y aquella falta de cuidado, se veía fina. No era la piel de una muchacha pobre.
Mi abuela siempre decía, que la piel nos decía el estatus social al que pertenecíamos.

Seguramente ella también se preguntaría que hacía yo en aquel lugar. En mi caso era algo muy simple. Era una vulgar periodista en busca de una noticia.
Noticia que no había conseguido, como era habitual. Siempre se adelantaban a mí. Por eso seguía escribiendo una columna en una simple publicación de barrio.

Aquella  mujer no me iba a dar la noticia que relanzaría mi carrera como periodista, pero tampoco perdía nada por saciar un poco mi curiosidad.
Al fin y al cabo serian unos minutos y tampoco tenía nada más interesante que hacer ¿Qué podía perder por escuchar como aquella desgraciada había bajado a lo más bajo que puede bajar un ser humano?

-          La verdad no me importaría conocer tu historia.

Sin mirarme asintió con su cabeza, no le vi sorprendida, supongo que esperaba  que mi curiosidad terminara venciendo.
-          Está bien, espero que tengas tiempo, porque mi historia es larga y te hará conocer las miserias del ser humano.

Así fue como conocí a Ana. Una persona que cambio mi vida personal y profesional. Unas lágrimas que me mostraron lo mejor y lo peor del ser humano. 



Prohibida su difusión fuera de este blog.

Seguimos reflexionando

Después de un tiempo de reflexión, solo he estado participando en este blog y en mi facebook, deje todos los demás foros y paginas que visitaba y participaba con asiduidad, he decidido continuar un poco mas de tiempo reflexionando. Por lo que seguiré solo en el blog y facebook, no se durante cuanto tiempo mas.

Tengo una novela, empezada hace mucho tiempo, así que voy a aprovechar este parón para darle continuidad.

Os recuerdo que la novela esta registrada por lo que esta prohibirlo difundirla en ningún otro lugar que no sea este blog. Espero que os guste, e intentare poneros un capitulo por día, no prometo nada que me acuesto muy temprano y conecto muy poquito.
lunes, 24 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Cuestionario Personal

No soy nada dada a estas cosas y mas si es tan largo..., pero ya que me lo ha pasado un grupo de blogueros y quieren que respondamos la mayor parte de bloguers posibles... pos ale, ahí va el mio.

1.-Nombre: Nerea
2.-Cuál es tu apodo?:
 Alondra (hace muchos años, ya nadie me llama así) y Nemesis
3.-Día de nacimiento: 
19/11/1977
4.-Lugar de nacimiento: 
San Sebastian
5.-Años: 
35
6.-País preferido? Me llama mucho la atención Egipto, pero tendría que conocerlo primero
7.-Qué color de ropa interior llevas?: :S Pues según el día, como todo el mundo
8.-¿Tienes hermanos?: 
Sí.
9.-¿Qué escuchas ahora mismo?: 
El partido España/Ghana.
10.-¿que fue lo ultimo que comiste?: 
Una manzana.
11.-Si fueras un lápiz de cera, ¿que color serias?: 
Lila.
12.-¿Dónde planeas ir en tu luna de miel?: 
Escocia.
13.-¿Qué es lo primero que le notas al sexo opuesto? ¿Que le noto? mmm no entiendo esta pregunta

15.-¿Color de ojos? : 
 Casi negros
16.- ¿Enamorado?: 
Sí.
17.-¿Mes favorito?:  A
bril me gusta mucho
18.-Comida Preferida: 
Langostinos.
19.-¿Ultima película que viste?: Alguna cutre de A3
.
21.-Verano o invierno?: 
Primavera.
22.-Besos o abrazos?: 
Según el momento.
23.-Chocolate o vainilla?: Vainilla
24. Nº preferido?: 
3
25. juego de mesa preferido?: 
Las cartas y el trivial
26-Revistas favoritas: 
No leo revistas
27- Olor favorito: 
Cítricos.
28. Sonido favorito?: La lluvia
.
29.-Peor sentimiento en el mundo?: 
La maldad, es la única enfermedad que nunca tendrá cura.
30.-Color favorito?: 
Depende en que. En ropa el blanco.
31.-¿Duermes siesta?: 
Si puedo si.
32.-Cuántos timbrazos te dan antes de coger el teléfono?: Depende el día :S
33.-Tres adjetivos que te describan? Tenaz, Fuerte y Cabezona (Se los he preguntado a mi pareja)

34.-Como duermes?: 
de  costado
35.-Tu mayor defecto? Soy muy cerrada en ocasiones. Si estoy mal, me encierro y no dejo pasar a nadie.

36.-Tu mejor virtud? Segun dicen que lo doy todo si alguien lo necesita

37.-Cosa importante de la vida?: 
La familia y la salud

38.-Te gusta dormir?: 
Si
39.-Duermes con peluche?: 
No
40.-Te has emborrachado?: 
Hace mucho de eso
41.-Alguna vez has faltado a clases solo porque estaba lloviendo?: 
Ya lo creo.
42.-Has guardado secretos?: Si, soy una tumba. Incluso aunque me traicionen a mi, jamas traiciono yo a esa persona.

43.-Tuviste un amigo imaginario cuando eras pequeño?:
  Si.
44.-Alguna vez quisiste salir con un amigo?: 
Sí.
45.-Estuviste enamorado de un maestro?: 
Si, en la EGB estábamos todas locas por el jajajajaja
46.-Tatuajes?: 
No
47.- Ultima vez que has llorado?
Hoy. Soy muy llorona.
48.-Amaste tanto alguien como para llorar?: 
Sí.
49.-Tuviste un accidente de vehículo teniendo sexo?:
 No. Ya conduzco bastante mal sin hacer cosas raras 
50.-Tu ídolo?: 
… ¿Ídolo de qué? Pintor, Van Gogh, Escritor... muchos, pero me quedo con García Marquez
51.-Salchichas o hamburguesas?: 
Ninguna me vuelve loca
52.-Pepsi o Cocacola?: 
Las dos me saben igual.
53.-Cerveza o vino?: 
Vino
54.-Color de ropa interior favorito?: 
Negro
55.-Numero de calzado?: 
40
56.- Has tenido alguna fractura?: 
Muchas
57.-Supersticioso?: 
Si, son vicios que me dejo mi madre
58.-Canción preferido?: 
Buff muchas, pero me quedo con Entre dos mares de Fito
59.-Mejor sentimiento?: 
La bondad
60.-Lo primero que piensas cuando despiertas?: 
Que tengo que levantarme para sacar al perro jajajajaa
62.-Si pudieras ser otra persona quien serias?:
No seria nunca otra persona.
63.-Algo que tienes puesto siempre?: 
Siempre... nada
64.-Que hay en las paredes de tu habitación: 
Cuadros
65.-Que le dirías a alguien y no te atreves?: 
Tiendo a decir lo que pienso
66.-deporte favorito?: 
Para practicar el ciclismo, para ver últimamente me gusta el motociclismo
67.-tímido o extrovertido?: 
Tímida
68.-Te gusta leer?: Mucho
69.-Hobby Favorito: 
Escribir
70.-Playa o montaña?: 
Playa
71.-Coleccionas algo?: 
No
72.-Tienes algún trauma?: 
Traumas? No creo.
73.-Frío calor?: 
Frío.
74.-Equipo?: 
De fútbol, Athletic
75.-Que es lo que mas odias?: 
La traición, es lo único que no perdono nunca
76.-Lo que mas amas?: 
Mi pareja
77.-¿Que odias hacer?: 
Planchar
78.-Que te reclaman tus amigos?: 
Que no tengo termino medio
79.-Tu fantasía sexual?: 
A ti te las voy a contar jajajaja. 
80.-Que harías por amor?: 
Soy muy pasional y bastante inconsciente, así que a saber :S
81.-lo que no?: 
Si estas enamorado no hay limites
82.-Estudio o trabajo?: 
Trabajo y siempre estudio. Nunca hay que dejar de reciclarse y de trabajar la mente.
83.-como prefieres vestirte?: 
No tengo un estilo determinado, pero no me gusta dar la nota.
84.-conoces el mar?: 
Si claro.
85: programa de tv. que mas odias: 
Donde salga rajoy.
86.-como eres con las personas de otro sexo?: 
Igual que con las del mío.
87.-tienes mascota, cual te gustaría tener?: 
Si, tengo un perro
88.-condimento favorito en una ensalada: 
vinagre
89.-mejores amigos/as: 
Varios. Soy afortunada
90.-película favorita: 
Dos hombres y un destino.
91. coche favorito: 
Me basta con que tengan ruedas y arranquen :P Entiendo poco de coches
92. te llevas bien con tus padres?: 
Me llevaba muy bien con ellos y estábamos muy unidos
93. ¿Lo has dejado todo por amor?
Si y no me arrepiento, fue mi mejor decision.
94: algo triste en tu vida: 
El fallecimiento de mi hija
95. Nadaste desnudo alguna vez?: 
No
96.-lugar que te gustaría ir: 
Egipto
97: ¿horóscopo?: 
Escorpio
98.-¿como llamas a tu madre?: 
Le llamaba Ama.
99-¿Te consideras romántico?: 
Mucho
100-Sabor de helado preferido:
Nuez

Dieciocho


sábado, 22 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano
jueves, 20 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Cotillas :*

Como me he enterado que hay gente muy interesada en la vida ajena... es lo que hace el aburrimiento de algunos y algunas... os deja un poema de un amigo. Gracias Espinete :*

Son una raza, que no se extingue.
Se encuentran por todas partes.
Abundan mucho en los pueblos
y también en las ciudades.

Emplean parte del tiempo
y gastan sus energías,
en indagar en la vida,
de amigos y de vecinas.

Su curiosidad, es insaciable.
Rastrean como sabuesos.
Se te "cuelan" en tu casa,
para saber lo que has hecho.

Cuando consiguen saber
casi todo de tu vida,
a continuación lo cuentan,
a otro amigo cotilla.

Y así va, de boca en boca,
como un río incontrolado,
algo que de tí vió y oyó
y que él ha propagado.

Tienen una vida "llena"
de alegrías y de penas,
pero no nos engañemos,
no es la suya, ¡es la ajena!
lunes, 17 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Gracias Jaime, por nunca dejarme caer

Hay una persona a la que hace mucho que no le escribo nada. No porque no se lo merezca, al contrario, se lo merece todo.

Ahora que poco a poco, puedo empezar a hablar de Lucia, me doy cuenta de lo que paso aquellos días y sobretodo de la persona que la vida, o el destino puso a mi lado.

Yo no estoy acostumbrada a caerme, al contrario, estoy acostumbrada a subir a todo el mundo a mi espalda y tirar de ellos si caen. Nunca a subirme yo y que tiren de mi.

Pero me caí, no me importa reconocerlo, me caí hasta el punto que me daba igual vivir o no. Sin mi niña, mi vida dejo de serlo.

Todos esos días tuve  a mucha gente pendiente de mi, amigos, mi familia, la familia de mi pareja…

Pero tuve lo más importante y fue una persona que me sujeto, que no me dejo caer, que cada vez que yo me caía el me levantaba.

Alguien que por mí, por ayudarme a salir del pozo, tuvo de dejar su dolor a un lado para poder ayudarme a cargar con el mío.

Recuerdo noches en las que pasaba horas llorando y el estaba siempre abrazándome, hasta que me quedaba dormida. No me dejo sola un segundo, ni se quejo de que el también sufría. Solo me abrazaba e intentaba que caminara a su lado y no me dejara caer.

Gracias a el, hoy estoy aquí. Porque sé que sin el yo no hubiera podido, poca gente tiene la suerte de dar en su vida con una persona tan especial, yo solo puedo dar gracias a que la vida, la casualidad y el destino… hicieran que nos encontráramos. Porque por muchas piedras que la vida ponga en mi camino, se que contigo podre saltarlas.

Gracias Jaime, por cómo me entiendes, por cómo me quieres y por como sujetas mi mano para que yo no caiga.


Te amo.

Diecisiete


martes, 11 de junio de 2013 | By: Nerea Uzquiano

Relax

Ahora si. Ahora me he tomado un tiempo para mi, para conocerme, para cuidarme.
Llevo unos meses con un desgaste psíquico y físico importante del cual posiblemente no he realizado la cura que debía, ni como debía. Y esto ha hecho que mi salud se resienta.
He intentado normalizar mi vida demasiado pronto, tal vez no me di el tiempo que necesitaba y merecía para recuperarme y eso me ha dejado agotada. A nivel físico y sobretodo a nivel emocional.

Estos últimos meses, ha pasado algo que me ha hecho replantearme muchas cosas y que hace que quiera cambiar también muchas. Tengo que cuidarme y recuperarme. Necesito estar bien físicamente.

Necesito un tiempo para mi, sin estres, sin problemas absurdos y sin comerme la cabeza por tonterías de gente que ni me va ni me viene.

Me gustaría mucho poder hablar de lo que me sucede porque para mi este blog, desde que lo cree, ha sido mi vía de escape del mundo. Ha sido donde me he desahogado siempre que me ha sucedido algo.
Habéis vivido conmigo, la muerte de mi hermano, la muerte de mi madre, el fallecimiento de mi hija, mi separación, cuando conocí a la persona mas importante de mi vida que es mi pareja, los aniversarios del fallecimiento de mi padre, mi enfermedad... pero por desgracia Internet es un medio abierto en el que toda la gentuza y basura puede entrar a enterarse de lo que no les importa y utilizarlo de la peor manera. Y esta vez... no me puedo desahogar con vosotros, ni compartir lo que me sucede. Dentro de un tiempo... tal vez pueda.