jueves, 19 de febrero de 2009 | By: Nerea Uzquiano

1984


1984 sitúa su acción en un estado totalitario. Como explica O'Brien, el astuto y misterioso miembro de la dirección del partido dominante, el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio. La vigilancia despiadada de este Superestado a llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos.

2 comentarios:

Noa dijo...

Es uno de los mejores de ciencia-ficción que he leído hasta ahora, a pesar de la que época en la que se escribió, sirve para reflexionar sobre la situación actual, es decir, sobre nosotros mismos, ya que el totalitarismo en el que vivían estas personas era tan radical que los ciudadanos no eran conscientes de su condición: solo unos cuantos dudaban del gran hermano (el ideal) por ello, sería bueno preguntarse por nuestra situación ya sea como cultura, pueblo o a nivel mundial. Otro libro que me encantó es Un mundo feliz de Huxley, hay un libro del mismo Huxley en el que compara ambas obras debatiendo sobre cual de ellas sería más posible que ocurriese, se titula: "Nueva visita a un mundo feliz". Saludos

Arteliteratura dijo...

Estoy contigo, la verdad lo unico util de gran hermano, fue que sirvio para que mucha gente conociera esta novela.

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