jueves, 5 de marzo de 2009 | By: Nerea Uzquiano

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina


Resumiendo, diré que también me ha gustado, pero menos que la primera.

Me ha gustado el hecho de que sigue con los mismos personajes, Lisbeth y Mickael pero desarrollándolos mucho más, especialmente a Lisbeth. Cuando leí la primera novela me sorprendió muchísimo el personaje de la semi-detectiva anoréxica, tracker y bicho raro que la protagonizaba. Un personaje literario que aparentemente no está hecho para gustar y que, sin embargo, no pude evitar amar. Pero en la primera novela se apuntaron muchas cosas sobre Lisbeth que no quedaron nada claras. Se vio que tenía un pasado trágico, que ya veíamos un poco por dónde podía ir. Pues bien, en esta segunda novela Lisbeth es la más protagonista de la pareja principal. Vamos a conocer por qué es cómo es, qué la ha hecho llegar a ser así. Y es que el pasado de Lisbeth está muy relacionado con el presente sueco, en el que Millenium, la revista de Mickael, está investigando un asunto de trafficking en el que se ven envueltos importantes personajes de la sociedad como policías, jueces y fiscales. Además, el hecho de que Lisbeth pase a ser la principal sospechosa da alas a la inteligencia de Mickael quien quiere a toda costa averigüar la verdad para exculpar a su amiga.
Como he dicho antes, aunque me ha gustado muchísimo, ha sido menos que la primera. Por dos razones:

.- Primero, porque le cuesta entrar en materia. Las primeras cien páginas hubiesen quedado mejor resumidas en veinte. No es que no sea interesante lo que dicen pero no aporta nada a la trama principal y puede hacer que te disperses.
.- Segundo porque la trama principal me ha parecido mucho menos interesante que la de la primera novela.

Aún así, no puedo menos que recomendar la lectura de esta novela, empezando, eso sí, por la primera.

3 comentarios:

Tagen_Ata dijo...

Recuerdo que en otra página que no voy a nombrar porque no viene a cuento, decías que te enganchó más el primer libro de la trilogía de millenium que este, recordé entonces que a mi padre le había ocurrido lo contrario, se pasó una semana entera acóstandose a las tres de la mañana por culpa del segundo.

Este verano me he puesto con los dos, el primero me enganchó, poco después me vi la película, la temática es realmente más interesante. Con el segundo estoy ahora, leo un poco todas las noches y me quedarán unas 50 páginas, creo que en esta novela Lisbeth Salander da la impresión de ser una superheroina de un comic (deberían sacar una novela gráfica), es todo mucho más exagerado.

El tercero me lo leeré en cuanto lo termine mi padre (y parece que tiene para rato)

Tagen_Ata dijo...

ATENCIÓN: QUIEN NO SE HAYA LEÍDO ESTA NOVELA PERO QUIERA HACERLO, QUE NO LEA ESTE COMENTARIO

Eso, que ayer, en otra noche de insomnio terminé de leerme el libro y me quedé todavía más decepcionada con la terminator-Lisbeth Salander.

Me refiero sobre a uno de los últimos momentos en los que el gigante rubio o Zala, no lo recuerdo, dispara a Lisbeth con una pistola de boy-scout, primero en la cadera derecha, haciendo que cojee un poco, posteriormente en el omoplato paralizándosele el brazo izquierdo, hasta aquí todo muy bien, hasta que la tercera bala le alcanza el craneo, y le hace un agujero con el cerebro a la vista, como los malos malísimos piensan que está muerta (debería estarlo...) la entierran viva, y la superheroína Lisbeth no solo es capaz de controlar la respiración y mantener las fuerzas estando malherida que consigue ella solita desenterrarse de la fosa, levantarse, ir hasta la caseta, golpear dos veces con un hacha a su papaíto, volver a la cocina, beberse no se cuantas jarras de agua, echarse en un banco, y todavía le quedan fuerzas para pronunciar las palabras: Mikael blomvkist de los cojones. Y todo eso si tenemos en cuenta que es una chica de 1.50 y aparantemente anoréxica.

Me gustaría saber que van a hacer en la película...

Tagen_Ata dijo...

*sobre todo

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