sábado, 25 de julio de 2009 | By: Nerea Uzquiano

La iglesia una vez mas se posiciona junto a los dictadores.


En un insólito comunicado de la Conferencia Episcopal, leído por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, la cúpula eclesiástica se puso al lado de los usurpadores y advirtieron a Zelaya que no regrese porque sería responsable de un "baño de sangre", exonerando automáticamente la responsabilidad del ejército


enlace de último momento: http://www.vtv.gov.ve/noticias-internacionales/20453


La Iglesia Católica de Honduras ha expresado hoy su apoyo a Roberto Micheletti, que asumió tras el derrocamiento del gobierno constitucional a manos de los militares, y ha pedido a Zelaya que "reconsidere" su regreso porque "podría desatar un baño de sangre", en un claro intento por amedrentar la fuerza popular que pide el retorno del mandatario constitucional.

En un comunicado de la Conferencia Episcopal, leído por el cardenal Oscar Andrés Rodríguez, la Iglesia también le ha pedido a la Organización de Estados Americanos (OEA), que "preste atención a todo lo que venía ocurriendo fuera de la legalidad en Honduras".
La transmisión nacional se produjo a través de los medios nacionales que resienten una censura férrea, incluso por el canal 8, la televisora estatal, que volvió a transmitir tras su cierre inicial, pero con contenidos banales y programación que no informa sobre las protestaspopulares, sino exclusivamente las manifestaciones de apoyo a los usurpadores.
El comunicado de los obispos hondureños llega el mismo día en el que se reúne la Asamblea General Extraordinaria la OEA para decidir la suspensión de ese país centroamericano de su participación en el organismo interamericano, tras negarse a revertir la ruptura constitucional causada por el golpe de Estado. A la cita hemisférica acudirá el Presidente Zelaya, quien ha confirmado que mañana domingo regresará a Tegucigalpa junto a "varios presidentes".
"Nos vamos a presentar en el aeropuerto en Tegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de comunidades internacionales. Este domingo estaremos en Tegucigalpa abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo", ha asegurado en un discurso transmitido por la emisora interestatal TeleSUR.
Los Obispos y el "baño de sangre":
En un paréntesis y al cierre de la lectura del comunicado de los obispos, Rodríguez ha hecho "un llamado al amigo José Manuel Zelaya", a quien le ha recordado que "el día de su toma de posesión usted citó claramente tres mandamientos de la santa ley de Dios, no mentir, no robar, no matar".
"Pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento, podría desatar un baño de sangre; sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor, medite, porque después sería demasiado tarde", indicó.
La OEA, en opinión de los 11 obispos que integran la Conferencia Episcopal, debió prestar atención "no solamente a lo sucedido a partir del 28 de junio recién pasado", cuando fue secuestrado por un golpe de Estado el presidente hondureño Manuel Zelaya y enviado en un avión a Costa Rica. "También el pueblo hondureño se pregunta por qué no han condenado las amenazas bélicas contra nuestro país", destaca el comunicado.
La insólita declaración no cuestiona la represión ordenada contra el pueblo que reclama el regreso de Zelaya, ni la fuerte censura mediática, y tampoco reconoce que el ejército ha militarizado las calles. La advertencia sobre un "baño de sangre" cuando regrese el presidente constitucional, desvía la verdadera responsabilidad de los golpistas, que actualmente imponen la autoridad de las armas en ese país, y al cual no alude el cardenal, en su intento por aterrorizar a los pobladores para que no se movilicen.
Zelaya fue capturado porque "ya no se desempeñaba" como presidente:

Según los obispos, "las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia" y "sus ejecutorias en materia jurídico legal han sido apegadas a derecho". "Los tres poderes del Estado están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República de Honduras", subraya el documento.
Agregan que cuando Zelaya fue capturado por los militares, "ya no se desempeñaba como presidente de la República".
"Rechazamos amenazas de fuerza o bloqueos de cualquier tipo que solamente hacen sufrir a los mas pobres", ha expresado el cardenal Rodríguez, quien no se ha referido a la decisión irregular del Parlamento de haber escogido a Micheletti como presidente, luego del secuestro del mandatario, la lectura de la supuesta carta de renuncia, que luego fue desechada, para proceder a la destitución más tarde.

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