sábado, 9 de enero de 2010 | By: Nerea Uzquiano

La maja desnuda

Cuadro ya expuesto junto con su gemela la vestida. Primera vez que un artista pinta un desnudo sin representar una diosa antigua o cualquier otra excusa. Es un desnudo porque sí, de una mujer sensual e insinuante, retrato de una dama de carne y hueso de la época y amiga de Goya (tal vez su amante) , puede tratarse de la Duquesa de Alba o de Pepita Tudó. La osadía de Goya no pasó desapercibida para los censores de la Inquisición, que le sometieron a un proceso, lo que junto con su desencanto por la realidad española de entonces determinó su salida hacia Burdeos, donde murió en 1846. La maja posa descarada y recreándose en su belleza insinuante, bañada por una luz tenue y atrayente que subraya sus encantos carnales.

4 comentarios:

Vergónides de Coock dijo...

Mmm, que trascendental este cuadro, el primer desnudo de una mujer cualquiera; los tiempos estaban cambiando. Es parecido a cuando Brueghel pintó por primera vez a un edificio como lo principal del cuadro, lejos de lo que hacían los italianos. Suerte.

Ramón María dijo...

Bella sensualidad la natural, la única. Me encanta el cuadro.


Muxus

Mery Larrinua dijo...

...la sensualidad plasmada...
un abrazo

Mery Larrinua dijo...

perdon...corrijo...un abrazo

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