miércoles, 14 de agosto de 2013

Miedo

Cuando el miedo se une a la esperanza. Cuando sientes que solo Dios puede ayudarte y la fe es lo unico que te mantiene en pie.

lunes, 17 de junio de 2013

Gracias Jaime, por nunca dejarme caer

Hay una persona a la que hace mucho que no le escribo nada. No porque no se lo merezca, al contrario, se lo merece todo.

Ahora que poco a poco, puedo empezar a hablar de Lucia, me doy cuenta de lo que paso aquellos días y sobretodo de la persona que la vida, o el destino puso a mi lado.

Yo no estoy acostumbrada a caerme, al contrario, estoy acostumbrada a subir a todo el mundo a mi espalda y tirar de ellos si caen. Nunca a subirme yo y que tiren de mi.

Pero me caí, no me importa reconocerlo, me caí hasta el punto que me daba igual vivir o no. Sin mi niña, mi vida dejo de serlo.

Todos esos días tuve  a mucha gente pendiente de mi, amigos, mi familia, la familia de mi pareja…

Pero tuve lo más importante y fue una persona que me sujeto, que no me dejo caer, que cada vez que yo me caía el me levantaba.

Alguien que por mí, por ayudarme a salir del pozo, tuvo de dejar su dolor a un lado para poder ayudarme a cargar con el mío.

Recuerdo noches en las que pasaba horas llorando y el estaba siempre abrazándome, hasta que me quedaba dormida. No me dejo sola un segundo, ni se quejo de que el también sufría. Solo me abrazaba e intentaba que caminara a su lado y no me dejara caer.

Gracias a el, hoy estoy aquí. Porque sé que sin el yo no hubiera podido, poca gente tiene la suerte de dar en su vida con una persona tan especial, yo solo puedo dar gracias a que la vida, la casualidad y el destino… hicieran que nos encontráramos. Porque por muchas piedras que la vida ponga en mi camino, se que contigo podre saltarlas.

Gracias Jaime, por cómo me entiendes, por cómo me quieres y por como sujetas mi mano para que yo no caiga.


Te amo.

martes, 21 de mayo de 2013

Cada día sin ti, es una eternidad

El día que naciste fuiste una bendición para mi. 
Cuando te vi me llenaste de una gran sonrisa. 
 Me iluminaste un camino de alegría. 
Tu fuiste mi mayor orgullo. 
 Quiero pensar que me esperas en un lugar mejor. 
 Que eres un ángel, que no conoce la maldad del mundo. 
Mi ángel guardián, que siempre estará a mi lado. 
 Cuando mire las estrellas siempre pensare en ti. 
Mi querida hija, que el camino que te hace falta por recorrer 
 sea tan bonito e iluminado como tu me iluminaste a mi. 
 Es muy difícil pensar que ya no estas conmigo. 
 Ojala pudieras estuvieras un minuto mas para decirte cuanto te quiero. 
 Mi única ilusión es que vuelvas conmigo para besarte 
pero se que ahora es un sueño inalcanzable mi querida hija. 
 Pero esto no es un adiós, sino un hasta luego. 
Me despido de ti, diciéndote cuanto te quiero
Esta noche serán 5 meses sin ti.

domingo, 5 de mayo de 2013

En tu día, solo quiero hacerte una petición ama


Hace ya muchos años que este no es un buen día para mi ama, tú lo sabes. Este año… es aun peor.
Tú sabes lo que ha pasado. Tú no estás y mi niña tampoco.
Cuando tú te fuiste, fue un dolor tan grande, que pensé que nada podía doler mas. Pero no era verdad.
Hoy tengo tu imagen, cuando murió mi hermano, apoyada en aquel nicho, totalmente rota. Aquel día pensaba que sabía lo que sentías, no lo sabía. Solo tú podías saber el dolor que se siente ante la pérdida de un hijo.

Mi niña vivió solo 15 días, pero nada cura el dolor de verla sin vida, aquel día algo se me rompió dentro, se quedo como un vacio que es imposible llenar, que nunca llenare.

Esos 15 días, pegada a aquella incubadora, esperando que se diera el milagro de que mi niña pudiera aguantar, supe que es ser madre y lo que duele serlo.

No puedo explicar lo que sentía cuando ponían el cartel de no pasar, el miedo de que mi niña no estuviera bien, cuando veías a todos los médicos junto a su incubadora.

El dolor cuando nos dijeron que estaba tan mal. Sentir que con ella se te va tu vida. Suplicar y rezar como nunca en tu vida rogando que te lleven a ti pero que la dejen a ella.

Nadie escucho mis suplicas

Es la primera vez que escribo sobre ella, desde que se fue, casi nunca hablo sobre ella. No sé porque es algo muy mío.

Pero ella no se merece que no hable de ella, porque con lo pequeñita que era, no sabes lo que peleo por salir adelante. Todos los médicos estaban sorprendidos por la fuerza que demostraba y las ganas de vivir que tenia. Pero sus pulmoncitos no estaban listos y no pudieron aguantar.

Pero ella no se rindió en ningún momento, peleo por vivir más de lo que la mayoría hemos peleado en toda nuestra vida.

Creo que la noche que se fue, ella lo sabía. Porque ese día nos abrió los ojitos y nos miro. Ese día le agarro el dedito a su padre. Fue como si lo supiera y quisiera despedirse.

Me da mucha pena que no os conocieras porque en lo luchadoras os parecíais mucho. Era tu nieta Lucia, ama y sé que hoy está contigo. Así que solo te pido una cosa, cuídamela ama. Cuídamela hasta que me reúna con vosotras y la pueda cuidar yo.

jueves, 28 de marzo de 2013

Asustada


Asustada  de sentir alegría,
Aterrada por si llega el dolor,
Miedo de ser débil en estos momentos,
Flaquear y que los demás puedan sufrir.
Leve  esperanza de poder luchar,
Lograr superar el terror a mi cuerpo herido,
Ejemplo de fortaleza, entereza y vida.,
La experiencia que tengo  del dolor profundo,
Me dice mi cerebro, el riesgo del control perdido,
Y mi corazón herido tiene miedo,
Miedo a volver a sufrir por lo mismo
Miedo a revivir todo lo vivido...

viernes, 18 de enero de 2013

Estoy tan cansada


Dicen que el tiempo pasa y todo lo cura. Es mentira. El tiempo no cura nada. Aprendes a vivir vacía, sin ganas, pero el dolor se mantiene.

Intentas mirar adelante, pero según pasan los días, te das cuenta que lo único que haces es disimular, fingir para el resto que estas bien. En mi caso creo que he fingido estar bien tantos años, que ya es parte de mí.

He intentado retomar mi vida anterior, volver con las mismas personas que hablaba antes y no puedo. Me recuerdan todo lo que ha pasado y no puedo estar con ellos.
Se que es injusto porque todos han intentado ayudarme, pero no puedo. Es como que mi mente intenta cerrarles el paso.

Se me mezcla la tristeza, la falta de ganas de seguir, con una inmensa rabia por lo que ha pasado.

Si es verdad eso que dicen, que en cada vida pagas lo que has hecho en la anterior, yo en la anterior debí ser la peor persona que existía, porque en esta lo estoy pagando cada segundo.
Si hago un balance de mi vida… ni yo misma entiendo que es lo que me hace seguir adelante, porque no tiro ya la toalla y termino con tanta miseria.

Muchos me volveréis a decir. Porque eres muy fuerte… Mentira, no lo soy. Eso también es parte de la careta con la que he vivido todos estos años.
¿Qué me ha tocado perder mucho y pelear cada minuto de la vida? Sí, pero las ganas de levantarte también se terminan y llega un día que quieres permanecer sentada para siempre.

Creo que para mí, ese día está llegando. Y si no ha llegado ya, creo que no es por valentía… sino por cobardía. Porque para decir, hasta aquí… hay que ser mucho más valiente que para seguir arrastrándote por la vida.

Estoy cansada, cansada de luchar para nada, cansada de llorar todas las noches, cansada de ir perdiendo todo por el camino, estoy… cansada.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Adios pequeña Lucia

Mi niña se me ha ido a los quince días de nacer. No se si algún día volveré a tener la fuerza necesaria para escribir. Hoy no es ese día. Ningún dolor se puede parecer a o que estamos pasando ahora mismo. Gracias a todos por acompañarme estos años y perdonarme por no responderos a nadie.

Han sido meses e incluso años, en los que ni me había planteado volver a escribir. Después de tantos años pegada a un teclado y haberlos de...